El niño y el anciano
El niño y el anciano
Dijo el niño pequeño: "Algunas veces se me cae el tenedor".
Dijo el hombre viejo: "A mi también"
El niño pequeño susurró: "Yo mojo mis pantalones"...
"Yo también, rió el anciano".
Dijo el niño pequeño: "A menudo lloro".
El anciano asintió con su cabeza: "Yo también"
"Pero lo peor de todo... -dijo el pequeño-... parece que los
grandes no me prestan atención". Y él sintió la tibieza de una
arrugada y vieja mano.
"Yo se lo que eso significa", dijo el anciano



